Carne a la mesa
Uno de los mayores logros en las civilizaciones ha sido la agricultura y sin duda la domesticación de los animales, con ello llegó la ganadería y toda la gente transformó sus hábitos, así los campesinos que antes eran agricultores y ocasionalmente cazadores ahora se volvieron ganaderos, pero no solo cambiaron las civilizaciones sino los ecosistemas también.
Donde antes había verdes y frondosos bosques y selvas, ahora solo quedan extensas y fertilizadas áreas para pastoreo de ganado. La pregunta es: ¿qué tan conscientes estamos del daño causado al ambiente por estos nuevos hábitos?

La vaca antes de ser fileteada
Veámos algunos datos:
• El metano (segundo gas más importante que provoca el efecto invernadero GEI) en mayor proporción es emitido en grandes cantidades por el ganado. Su dieta de pasto y sus estómagos múltiples producen metano, que exhalan con cada respiración.
• Los pesticidas y fertilizantes utilizados para quitar las malas hierbas de los terrenos penetran la tierra convirtiéndola a la larga en tierra infértil y además estos químicos tóxicos penetran hasta los mantos acuíferos y van directamente a las fuentes de agua y ecosistemas acuáticos.

Filete de la vaca
Ahora reflexionemos un poco:
• Ayudar al ambiente comiendo menos carne: en las comunidades más marginadas de Oaxaca la gente come carne sólo en ocasiones especiales, no lo hacen diario, sino cuando hay algún festejo; a veces en algunas familias comen carne una vez a la semana. Los indígenas no sólo comen menos carne que la gente citadina sino que además viven más años y son más saludables.
• Consumir productos y animales criollos: en los mercados podemos encontrar indígenas vendiendo huevos, gallinas, huajolotes, leche, queso, crema. Apoyamos la economía de nuestra gente y además garantizamos nuestra salud y la salud del ambiente.

Lo que se comió la vaca
Estas son algunas maneras de ayudar al mundo, a nuestra gente, a nuestra tierra, y evitar convertirnos en consumistas irresponsables e inconscientes de una mercadotecnia que se ha generado fuera de nuestra cultura y que la publicidad de las grandes empresas nos han atacado mentalmente para que adoptemos estos hábitos de consumismo excesivo como parte de nuestra cultura.
Kiska
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